resulta
I+DEADO EN MEXICO
Edic. 230
INDUSTRIA

Crculo de Viena: Cultura e innovacin

A-DISMINUIR A+AUMENTAR

(Segunda de dos partes)


Miércoles, 14 de noviembre de 2012 a las 08:08
SELECT * FROM man_media  WHERE id_media='2223' Juan Carlos Garca Cruz

ARTÍCULOS RELACIONADOS

Hyundai construir planta en Tijuana La nueva planta fabricar mono bloques y cabeza para motores

Tijuana, futuro proveedor aeroespacial En Baja California se encuentran 59 de las 163 empresas en Mxico dedicadas al sector aeroespacial;

Tijuana-Hermosillo-Quertaro con DHL DHL pone en operacin su primer vuelo dedicado a estos destinos.

Por: Juan Carlos Garca Cruz

CIUDAD DE MXICO — El capital humano de un país es el estímulo y fuente no sólo de las innovaciones y el impulso científico-tecnológico, sino además del desarrollo cultural. En la entrega anterior citaba William Butz de la siguiente manera: “la clave de todo Sistema Nacional de Innovación se encuentra en su población y cultura, en ella se manifiestan los valores positivos y negativos que estimulan u obstaculizan la generación de las innovaciones”.

En este tenor, ha sido objetivo de grandes pensadores y humanistas mexicanos describir qué caracteriza a nuestra cultura mexicana. Por ejemplo, José Vasconcelos señala que la cultura mestiza de principios del siglo XX debería ser la base de la "raza cósmica como tituló a nuestra cultura. Vasconcelos enfatizó que la cultura mexicana debe comprender y desarrollar sus propios valores, es decir dejar de mirar y copiar valores al otro lado del Atlántico como se había hecho en gran parte del siglo XIX. Al respecto, Paz menciona que nuestra cultura es rica en diversidad, tradiciones y costumbres, empero, tiene graves problemas con su malínchismo, falta de confianza y, como describe Samuel Ramos, vive con un complejo de inferioridad.

Desde la óptica de la economía e innovación, David Teece considera que la "cultura es la esencia de la estructura informal de una organización” y define cultura como “el patrón de creencias y expectativas que comparten los miembros de la organización. Dichas creencias y expectativas crean normas que modelan poderosamente el comportamiento de los individuos y grupos”. Por lo tanto, la cultura se puede caracterizar como “…un sistema de reglas informales que indica como las personas deben comportarse la mayor parte del tiempo”. Podemos observar, determinar los valores de una cultura o definir qué es una cultura y qué la caracteriza es una tarea descomunal.

Todas las caracterizaciones revisadas concuerdan en los valores que comparte un pueblo o sociedad, es decir, si queremos comprender a nuestra cultura, tenemos que observar ciertos valores compartidos. Por ejemplo, no podemos negar que nuestra participación es deficiente, cuando observamos que para elegir presidente el pasado mes de julio fue únicamente del 63.14% del padrón total. Tampoco podemos negar que la educación y el conocimiento sea un aspecto valorado en nuestra sociedad y gobierno, debido a que México ocupa el lugar 48 entre 65 países o economías evaluadas con el Programa para la Evaluación Internacional de los Estudiantes (PISA).

Tampoco podemos decir nada favorable o alentador cuando revisamos valores como la igualdad, equidad y justicia. El reporte La discriminación en México: por una nueva cultura de la igualdad, realizado este año por el Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación (CONAPRED) en conjunto con el Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE), menciona que la desigualdad de trato y la discriminación son sinónimos, según afirmó Ricardo Raphael, coordinador del reporte, y agregó que “se está frente a actos discriminatorios cuando los mejores empleos del país excluyen a las mujeres y los jóvenes, además de que cuatro de cada 10 indígenas mexicanos no tienen acceso al sistema de salud”.

Otros datos que demuestran nuestra carencia de valores son: ocho de cada 10 habitantes no tienen acceso al sistema bancario convencional, la desnutrición prevalece en las comunidades menores a 5,000 habitantes, siete de cada 10 estudiantes de 15 años están reprobados en matemáticas, escritura y ciencias. Las cárceles están pobladas por jóvenes de entre 18 y 30 años, de escasos recursos y bajos niveles de educación. La concentración de los medios electrónicos de comunicación hace que sólo unos pocos puedan expresarse con libertad.

El objetivo de esta columna no es buscar adjetivos para nuestra cultura, sino identificar los valores que debemos revertir y enseñar a nuestras próximas generaciones. Es hora de preguntarnos si nuestra cultura ha alcanzado la madurez y los compromisos que deben permear en una sociedad que busque no sólo desarrollo en ciencia y tecnología sino además en tópicos referentes. Desde esta perspectiva, la reflexión sobre la conceptualización de las prácticas generadas en la cultura, donde interactuán distintos actores es una vía fecunda que pueden dilucidar el problema de los valores. Es decir, debemos conceptualizar y comprender prácticas y no reproducirlas únicamente.

León Olivé menciona que no debemos olvidar que los fines que persiguen los agentes son valorados y las acciones que realizan son evaluadas en función de un conjunto de normas y valores característicos de cada práctica. Por lo tanto, las prácticas incluyen una estructura axiológica, un conjunto de valores que comparte determinada comunidad, el punto de partida es complejo. Por una parte, los valores que subyacen al propio pensamiento cooperativo exigen afrontar la cuestión de la innovación, pero por otra somos parte de sociedades distintas que tienen tradiciones distintas y como resultado culturas distintas.  En este panorama podemos observar que no hay una innovación sin competencia.

Lo que tenemos que preguntarnos es: ¿qué significan esas competencias? ¿cómo se adquieren las competencias? y ¿si requiere de objetos y de varios factores? Es claro que las innovaciones no vienen de las necesidades sociales, sino de otros aspectos más complejos. Precisar esos tipos de innovación es una de las labores conceptuales a realizar menciona Javier Echeverría. Es imperativo cambiar o modificar valores que han perpetuado una cultura estática; tenemos que incentivar en nuestra próximas generaciones el valor y la admiración por el conocimiento científico y tecnológico, educación, arte, disciplina, trabajo, eficacia, respeto y por supuesto ética. Finalmente le preguntaría a usted estimado lector: ¿Qué valores transmite usted a su entorno?...



Zona de comentarios

Comparte esta liga: http://www.manufactura.mx/n0002R3
Arrastrame Arrastra esta imagen a tu Barra de Tareas para agregar este sitio ó da click aquí para agregar al menu de Inicio Cerrar