Monterrey, N.L. — Al tiempo de identificar oportunidades en México para la incursión en tecnologías emergentes por la vía de clústers, especialistas ubicaron que un reto es contar con un modelo innovador de negocio que permita a las empresas tener estrategias y productos de exportación.
Luis Ramis, consultor de Cluster Development de Cataluña, España, opinó que el clúster debe desarrollar estrategias de futuro más innovadoras, aprovechando tecnologías nuevas o las ya existentes.
Ramis se refirió a la industria automotriz que incorpora gran cantidad de tecnología de la información, de tal manera que este sector le pueda sacar provecho de óptima forma.
“Para mí la tecnología está al servicio de productos y servicios que se venden en los mercados, de esa forma clústers de base tecnológica como la biotecnología, tecnología de información y la nanotecnología deberían trabajar con aplicaciones de mercados finales como el automotriz, aeronáutica, vivienda. Al final lo que se vende son productos y servicios concretos, la tecnología por si misma no se vende”, expresó.
Opinó que el caso específico de Nuevo León resalta por la fuerte inversión en tecnología, lo que debe aprovecharse por parte de las empresas, y que a través de la triple hélice se genere más valor.
“El reto no resuelto es conseguir que las empresas medianas generen producto de valor agregado porque el riesgo de México es no tener producto propio, lo cual puede ocurrir en cualquier sector”, manifestó.
Tras su participación en el 7 Congreso TCI Latinoamericano de Clústers, Peter Summer, consultor de la agencia para la Cooperación Alemana en el Fomento de Clúster de Tecnologías Emergentes (TI) aplaudió el avance de México y de Nuevo León en el campo de tecnologías emergentes, de tal manera que espera en un futuro trabajar en conjunto para que países de Centroamérica aprendan de la experiencia mexicana.
Afirmó que en México se ha trabajado fuertemente en la incursión de tecnologías emergentes, a través de clústers, siendo el caso del Clúster de Nanotecnología de Nuevo León.
“En México están más avanzados que en Centroamérica, los clústers centroamericanos pueden aprender mucho de México, existe potencial de trabajar en conjunto”, sostuvo.
Sin embargo precisó que hay áreas en México que se deben atender como generador de sinergias, ser más eficientes y exportar para mejorar la competitividad.
Jorge Zavala, jefe de la oficina de TechBa explicó que en el terreno de tecnologías emergentes, el cluster puede tener una posición fuerte de acceso a mucha posible demanda.
“El cluster en su representatividad puede llegar a tener buen contacto con áreas nuevas, y descubrir nuevas oportunidades sería algo genial”, añadió.
En la medida que el cluster genere conocimiento colectivo será capaz de resolver problemas cada vez más complicados, de esa forma la primera vez costará mucho trabajo, pero cuando esto se vuelva sistemático entonces el cluster contará con la capacidad de crear productos innovadores
A su vez, el presidente del Cluster de Nanotecnología de Nuevo León, Jesús González compartió con los participantes al evento el desarrollo de proyectos con
Vitro y Lamosa.
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